AMD ha hecho públicos sus nuevos controladores Adrenalin Edition 26.3.1 WHQL. Aunque el principal reclamo publicitario es la compatibilidad con dos de los lanzamientos más potentes del año, la verdadera noticia reside en un cambio drástico en la estrategia de la compañía respecto a las tecnologías de reescalado.
Esta actualización, ya disponible para Windows 10 y 11, incluye optimizaciones de lanzamiento para Crimson Desert y Death Stranding 2: On the Beach. Sin embargo, la llegada de FSR 4.1 marca un punto de inflexión que deja en una posición comprometida a los usuarios con hardware de generaciones anteriores.
La transición al escalado por aprendizaje automático
La novedad estrella de la versión 26.3.1 es, sin duda, FSR 4.1. A diferencia de las iteraciones previas de FidelityFX Super Resolution, esta versión se fundamenta en un modelo de aprendizaje automático (Machine Learning). Se trata de la misma base tecnológica que utiliza Sony en su PlayStation Spectral Super Resolution (PSSR) para la PS5 Pro.
Para el jugador, este cambio busca erradicar las críticas habituales hacia FSR, especialmente el efecto de "ghosting" y el parpadeo en detalles complejos como la vegetación. De hecho, AMD asegura que esta actualización soluciona los problemas de renderizado de hojas en Crimson Desert. No obstante, esta mejora llega con una letra pequeña importante: FSR 4.1 está limitado actualmente a la serie Radeon RX 9000.
Quienes posean tarjetas de las series RX 7000 o 6000 seguirán relegados a la rama antigua de FSR, que no utiliza IA. Este movimiento recuerda inevitablemente a la estrategia de Nvidia de reservar funciones exclusivas de DLSS para sus chips más modernos, rompiendo con la filosofía de "código abierto y acceso universal" que AMD defendió durante años.
Soporte de funciones y niveles de hardware
A pesar de que la serie RX 9000 acapara la tecnología de escalado más avanzada, los modelos anteriores han recibido algunas novedades. Estos controladores habilitan por fin AMD Noise Suppression para la serie RX 6000, una característica que hasta ahora era exclusiva de las tarjetas más recientes.
Además del reescalado, el driver introduce Ray Regeneration 1.1, diseñado para optimizar la reconstrucción de iluminación y reflejos. Desde nuestro punto de vista, es un paso vital para no perder terreno frente al Ray Reconstruction de Nvidia, aunque su éxito real dependerá de la implementación que haga cada desarrollador en sus juegos.
Correcciones de estabilidad y ajustes defectuosos
AMD ha aprovechado este lanzamiento para solventar varios fallos técnicos persistentes. Destaca la solución a los bloqueos del sistema que sufrían los usuarios de la serie RX 7000 al alternar ventanas (Alt-Tab) o cambiar configuraciones gráficas con frecuencia. También se ha corregido un error inusual que provocaba que el ratón y el teclado dejaran de responder al abrir la interfaz superpuesta de Adrenalin.
Con todo, el controlador todavía presenta sombras. El certificado de estabilidad WHQL resulta cuestionable ante la lista de errores conocidos en Battlefield 6. Además, los equipos con procesadores Ryzen AI 9 siguen experimentando cierres esporádicos, y los usuarios de las funciones de grabación y streaming podrían notar parpadeos en las texturas.
Por si fuera poco, los primeros reportes sobre FSR 4.1 indican un comportamiento errático. En ciertos juegos, al seleccionar el modo "Calidad", el software revierte automáticamente a FSR 3.0, obligando al usuario a elegir los modos "Equilibrado" o "Rendimiento" para poder disfrutar de la nueva tecnología basada en IA. Es una ejecución algo descuidada para una novedad de este calibre.
Advertencias de instalación y fin de soporte para hardware antiguo
Si planeas actualizar, ten en cuenta ciertas inconsistencias. Existen datos contradictorios sobre el peso del instalador: mientras portales como Guru3D mencionan 890 MB, otras fuentes indican que llega a los 2 GiB. Recomendamos realizar una instalación limpia utilizando DDU (Display Driver Uninstaller), especialmente por el cambio de arquitectura en el framework de FSR.
Asimismo, si todavía utilizas hardware basado en Polaris o Vega (series RX 400/500 o Vega 56/64), estos drivers no son compatibles. Deberás permanecer en la rama de controladores "Legacy", ya que este paquete oficial retira definitivamente el soporte para dichas arquitecturas.
El fin de la compatibilidad universal
Este lanzamiento marca un antes y un después para AMD. Al restringir FSR 4.1 a la serie RX 9000, la compañía admite implícitamente que el hardware especializado es imprescindible para competir en calidad de imagen con Nvidia. Aunque las mejoras para Cyberpunk 2077 y el soporte para Death Stranding 2 son bienvenidos, la barrera de hardware impuesta para FSR 4.1 es un trago amargo para la comunidad.
Bajo nuestro análisis, AMD se encuentra en una encrucijada. Para cerrar la brecha con DLSS 4.5, el salto al aprendizaje automático era obligatorio. Sin embargo, al hacerlo, han sacrificado su mayor ventaja competitiva: la compatibilidad universal. Si tienes una RX 9000, esta actualización es obligatoria; para los demás, es una señal clara de que la serie RX 7000 ha dejado de ser la prioridad en los laboratorios de desarrollo de AMD.
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